Montón

Insurgentes Sur #48 mil. Miles de autos amontonados en las calles, al menos una persona por auto. Masas humanas hacinadas en el metrobus, otros muchos caminando y haciendo cosas, de todo. Producimos diariamente entre todos una enorme cantidad de excremento que simplemente no nos interesa a dónde va a dar.

Lennarth Anaya

Cobardía y abandono

Se llama Héctor. Una persona muy noble de buen nivel social. Por ello, era buen blanco de las envidias de la clase baja con la que por algún motivo tuvo que mezclarse durante la secundaria. En mí había encontrado a un amigo, hasta que se lo madrearon algunas veces, "sharks smell blood", leí alguna vez. Me convertí en un engreído con tal procurar evitar padecer la enfermedad del noble inofensivo y me aparté de él.

Cuando más adulto llegué a percibir esa actitud en otras personas, me pareció más claro y fui contundente al aborrecerlo... la sangre salió de mi boca y no la saboree hasta tiempo después que me atreví a ponerme en la silla del acusado.

Mi lamentable humanidad.

Lennarth Anaya

Círculos

 Me queda tan chiquita la gente promedio, que me hiere no perder contacto con ellos.

 Lennarth Anaya

Quema de libros

Es innecesario que los tiranos de hoy quemen libros.

El adulto promedio no lee.

De los que sí leen, el adulto promedio, no entiende a profundidad.

De los que entendieron lo que leen, el adulto promedio no asimila lo que entendió, la energía de lo leído lo olvida a los 15 minutos, como cuando un niño se siente inspirado justo al terminar un sermón motivacional, y al paso de un rato vuelve al estado mental del esfuerzo mínimo.

Lennarth Anaya

Tontos

Muchos salen a hacer tonterías, pero dicen que los demás son tontos, se reconfortan un poco así.

Dios sabe que yo digo que son tontos, con pesar, no me siento bien, me repugna. Además no sirve ni para provocarlos a dejar de serlo. Si pueden demostrar que uno es tonto también, lo hacen, o hacen oífos sordos, pero no intentan comenzar a pensar.

Lennarth Anaya

Correteando penosamente la papa

Me meto a LinkedIn y me siento en un país de primer mundo. Todos comprometidos con la calidad, les encantan los retos y el trabajo en equipo. Les encanta aprender y enseñar.

Es mi imaginación que decidan la solución más simple y que toma menos esfuerzo, aunque se limite el potencial de la misma. También es mi imaginación cuando evitan a alguien con dudas o problemas, y cuando hacen esperar a alguien argumentando que tienen harto trabajo, hasta importantes se sienten diciendo eso. Es mi imaginación que respondan "pus ahí vele, chingao pinche vieja pendeja, a mi me costó mi trabajo hallarle", cuando alguien les pregunta alguna duda de un tema que dominan... si no tiene buen escote quien pregunta, obviamente, porque serán feos, pero no putos, y menos realistas. El chiste es correr "a la hora de la salida, con las tareas terminadas y la carita feliz en la hoja superior del cuaderno cuadricula con los márgenes bien trazados por papá y mamá".

Lo que sí les reconozco es su gusto por aprender nuevas cosas (si están bien posicionadas en los mercado$).

Pero eso sí, "mierda de políticos, todos son unos hipócritas".

Lennarth Anaya

Proceso educativo del adulto


En los círculos periodísticos se suele llamar a la Prensa el "gran poder" en el Estado.
Evidentemente su significación es extraordinaria y jamás podrá ser bastante apreciada.
Es, pues, la prensa, el factor que continúa obrando en el proceso educativo del adulto. En
términos generales, tres son los grupos en que se podría dividir el público lector de
periódicos.

1° Los crédulos que admiten todo lo que leen.

2° Aquéllos que ya no creen en nada.

3° Los espíritus críticos, que analizan lo leído y saben juzgar.

Numéricamente, el primer grupo es el más considerable; abarca la gran masa del
pueblo y representa, por lo tanto, la clase menos intelectual de la nación. Pertenecen
también a este grupo esa especie de haraganes que serían capaces de pensar pero que por
pura negligencia aceptan todo lo que ya han elaborado los demás.

El segundo es numéricamente mucho más pequeño que el anterior; está compuesto en
parte de elementos que, en un principio, participaban del primer grupo y que después de
funestas y amargas decepciones, optaron por cambiar diametralmente de criterio,
acabando por no creer en nada de lo que leyesen. Estas gentes son muy difíciles de tratar,
porque hasta frente a la verdad misma, se mostrarán siempre escépticas, resultando así
elementos anulados para todo trabajo positivo.

... para los componentes de este último grupo no entraña peligro
alguno ni tienen trascendencia los absurdos que pueden consignarse en las columnas de
un periódico. Hoy, que la cédula electoral de la masa decide situaciones, el centro de
gravedad descansa precisamente en el grupo más numeroso, y éste es el primero: un hato
de ingenuos y de crédulos.


Una de las tareas primordiales del Estado y de la nación es evitar que este sector del
pueblo caiga bajo la influencia de pésimos educadores, ignorantes o incluso mal
intencionados. El Estado tiene por lo tanto la obligación de controlar su educación y
oponerse al abuso. La prensa, ante todo, debe ser objeto de una estricta vigilancia, porque
la influencia que ejerce sobre esas gentes es la más eficaz y penetrante de todas, ya que
no obra transitoriamente, sino en forma permanente. En lo sistemático y en la eterna
repetición de su prédica estriba el secreto de la enorme importancia que tiene. Jamás debe
el Estado dejarse sugestionar por la cháchara de la llamada `libertad de prensa".
Rigurosamente y sin contemplaciones el Estado tiene que asegurarse de este poderoso
medio de la educación popular y ponerlo al servicio de la nación.


- Adolfo Hitler