Mostrando entradas con la etiqueta inteligencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inteligencia. Mostrar todas las entradas

Libertad de religión

😇: Quién es en verdad el santo claus?

👩: Sinceramente?, yo

🤔: Ah, ¿y lo mismo pasa con Dios?

👧: No, no, no, ése sí existe

Los niños son inocentes, los adultos son imbéciles.

Lennarth Anaya

Quema de libros

Es innecesario que los tiranos de hoy quemen libros.

El adulto promedio no lee.

De los que sí leen, el adulto promedio, no entiende a profundidad.

De los que entendieron lo que leen, el adulto promedio no asimila lo que entendió, la energía de lo leído lo olvida a los 15 minutos, como cuando un niño se siente inspirado justo al terminar un sermón motivacional, y al paso de un rato vuelve al estado mental del esfuerzo mínimo.

Lennarth Anaya

Inteligente castigo

La inteligencia es un castigo, no un don, salvo que hayas nacido en un planeta de gente inteligente o además de inteligencia también tengas facilidad de reconfortarte deshonestamente.

Lennarth Anaya

El ridículo vocabulario amoroso

Ver la nota: El Infame Vocabulario Amoroso

- Almadelia Murillo (@AlmadeliaMC)

La autora no está criticando el vocabulario cariñoso, sino el vocabulario ridículo. Además ella misma se confiesa culpable (todos deberíamos practicar la autocrítica).

Tampoco se trata de que haya seres fríos andando en las calles y criando niños insensibles. Pero la forma ridícula en que se dirigen a sus parejas y sus hijos te demuestra rápidamente lo estúpidos que son como familia. De la misma forma que quién se dirige con groserías o mucha dureza demuestra que se trata de una familia disfuncional (culpa de los progenitores) y con muchísimo esfuerzo y pocas probabilidades, los niños se salvarían de ser disfuncionales también.

Lennarth Anaya

Inteligencia ofensiva

Es sumamente desagradable y ofensivo para la mayoría el que utilice usted sus neuronas.

Los sabios consejos son apreciados sólo si son muy esporádicos y parecen accidentales, normales hasta cierto punto, alcanzables sin esfuerzos mentales que parezcan demasiado grandes.

Lennarth Anaya

Bellas amistades

Un compañero con novia dice que le presenten a una joven que es guapa. Le decimos que para qué, si tiene novia y responde que sólo para tener a más amigas guapas.

Cada vez entiendo mejor al individuo promedio y la forma en que se interrelacionan. Son como bichitos con inteligencia parcial en donde las apariencias lo son todo. Bonitas "amistades" son los unos para los otros.

Por ello no hay incentivo para ser inteligentes y gente de bien, el aspecto lo es todo en su círculo social.

Lennarth Anaya

Monedita de oro

Piedras y palos son tirados a los árboles más frondosos.
Desconozco el autor

De niño no podía evitar la incomodidad de no ser dejado en paz, de que irrumpieran el silencio con la vibración de sus cuerdas vocales para emitir sonidos que no aportaban nada en lo absoluto a mi espíritu.

Sin meterme con nadie era objeto de provocaciones y señalamientos sobre aspectos que, ni eran malos, algunos eran exagerados y absurdos, y en ningún caso eran incumbencia de nadie.

Conforme fui creciendo y tomando conciencia de las razones por las que el individuo promedio hace eso, no pude evitar sentirme muy bien conmigo. Aquellas actitudes con las que me quisieron empequeñecer terminaron enalteciendo mi ego cada vez más, y esas personas envidiosas se hacían cada vez más predecibles para mi. Periódicamente fui perdiendo cada vez más la habilidad y el interés de desinflar mi ego, no tenía motivos para fingir sencillez, una sencillez que más bien me parecía una tregua con quienes, ni me inspiran respeto, ni me interesa su opinión. A este respecto, uno puede distinguir cuando desprecia de la opinión de alguien por despecho, o por sincero desinterés, puesto que en este último se siente uno muy tranquilo manteniendo distancia con esas no tan apreciables personas, y la alegría es genuina; contrario a lo que un despechado siente.

No hay seres humanos que sean "moneditas de oro"1, tantos pretenden serlo porque en realidad son débiles. Ni los presuntuosos logran agradar con sus treguas de mutuos halagos y formación de élites de plástico, y esto es porque sus supuestas virtudes son sólo una ilusión producto de la repetición de las auto-adulaciones poco fundamentadas con las que sanaron sus temores.

A los verdaderos pensantes no les interesan esas cosas del glamour y la opinión pública, burda, simplista, manejable y voluble.


1 "No ser monedita de oro" es una expresión coloquial utilizada para decir que alguien no le puede agradar a todas las personas, como lo haría una moneda de oro.


Tauro Mx

Inteligencia Humana

Lo único que la gran mayoría hace es repetir, ¿en dónde está la inteligencia?

Luis Razo
Consultor en Sistemas Computacionales